
No es un juego de acción, aunque así pensemos a primera vista al ver a nuestro jinete con su espada y su arco, es más un plataformas y un puzzle. La mayor dificultad del juego estriva en descubrir qué tienes que hacer para llegar a los puntos débiles de cada coloso para poder clavar nuestra espada mágica, que es lo único con lo que podemos matar a estas poderosas criaturas.
La mecánica es así en todo el juego: Nos dicen nuestro próximo coloso, lo buscamos por el extenso mapa con ayuda de la espada y nuestro caballo Agro. Llegamos, nos enfrentamos a él, lo matamos y vuelta a empezar. Cada coloso tiene sus pautas para derrotarlo y las primeras veces lo normal será estar perplejo sin saber qué hacer, hasta que empezamos a probar lo que se nos va ocurriendo. Entonces, en algún momento, damos con la clave, y a partir de ese instante, el resto hasta la fatídica caída del coloso será coser y cantar.
Resumiendo así el juego me dejo fuera el aspecto que termina de rematar el grado único que tiene, y es la sensación que transmite, por lo menos a mí. Con la música, el sonido, la sutileza narrativa, realmente, llegó en momentos, a no dejarme indiferente ni con las acciones que realizaba, ni con lo que ocurría. La animación de los colosos es magistral, casi parece que existen y en caso extremo me llegó a poner en la situación de no querer acabar con tan majestuosa criatura, nuestro personaje está haciendo algo terrible, y todo porque queremos revivir a nuestra amada. Resulta hasta cruel. La historia es trájica y así es el trance por el que pasamos.

Es sorprendente, no sólo como videojuego, sino como obra artística. Haberlo jugado y probar la experiencia que el Team ICO lanzó hace cuatro años ha despertado en mi un mayor interes por lo que se aproxima y su anunciado The Last Guardian (Trico)
Shadow of the Colossus es una maravilla que merece ser jugada.
Gracias Mulder por presentarme esta joya. Otro título más para la lista de los juegos deberían ser conservados, y ya van unos cuantos.
Team ICO en Wikipedia

