Mostrando entradas con la etiqueta viajes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta viajes. Mostrar todas las entradas

jueves, abril 23, 2009

Otra anotación de la playa...

Maese: ¿Por qué no has traído la Play?
Ikaru: En aquel momento pensé que había otras cosas en el mundo aparte de una PlayStation.


Con el tiempo no demasiado bueno que tuvimos los seis aventureros que escogimos echar unos días playeros en Vejer, la carencia de la Play se hizo anormalmente exagerada. De verdad, al echar las cosas para la playa, por un momento pensé incluir la consola. Cabía en el coche perfectamente, incluyendo batería y guitarras, pero pensé que se podía estar sin ella, y realmente se puede, pero el trauma no te lo quita nadie, eso os lo aseguro. Vaya drama que tuvimos. XDD La comida, las carta y el ron fueron nuestros aliados para no morir del mono (gorila diría yo), que teníamos en nuestro encierro.

"PlayStation, no salgas de casa sin ella."

martes, abril 21, 2009

Una anotación de la playa...

Mi amigo Josema, que si hubiese tenido ganas de cagar se hubiera quedado en el baño de la buena acústica que había.

Tenía mi coche aparcado al lado del baño de la casa de la playa con la música puesta, por aquello de ambientar un poco la tarde que estábamos echando, y al entrar a "echar un caño", como dicen, noto el sonido retumbando dentro de este cuarto destinado al aseo. Salgo y lo primero que digo es, Josema, tienes que escuchar esto.

sábado, noviembre 08, 2008

Ikaru En El Fondo Del Mar

Por fin lo subí. Anda que no he tardado en ponerme a usar Youtube. Hasta anoche que me dió la picá no lo había hecho. Al verlo de nuevo me recuerda lo poco que hemos buceado este año :-( A ver si el que viene o lo que queda de este le ponemos un poco de remedio. De momento con este vídeo me he puesto a recordar el 2007, qué año bajo el mar.

sábado, octubre 11, 2008

Qué mal tiempo hace...

Hace un rato a un autobús le ha caido un arbol encima.

¿De verdad vamos a ir a cabo de gata con este tiempo?

Creo que no.

:_(

lunes, agosto 18, 2008

Se acabó lo bueno, las vacaciones.

Hoy primer día de trabajo. Ya sabéis, síndrome postvacacional, o como yo me refiero: que fácil es acostumbrarse a lo bueno y qué difícil dejarlo.

Mi amiga Sarah me invitó a su boda, en su patria, en la República Dominicana. Hacía diez años que nos no veíamos y ha sido fantástico el reencuentro. Conocimos al novio, a los amigos, a la familia, y nos sentimos acogidos como en casa.

Las vacaciones en su tierra han sido increíbles. Mi prima, que venía conmigo, se aseguró de que no nos quedásemos encerrados en uno de esos paradisiacos hoteles de Punta Cana, algo que no sé cómo agradecérselo suficiente, pero que visto el hotel al que fuimos, IFA Villas Bávaro, tampoco hubiera sido un mal plan, porque era una delicia.

Hemos visitado la capital, Santo Domingo, que nos encantó la Zona Colonial, y que fue nuestro puerto de entrada al país, y del cual tuvimos nuestro primer contacto con la gente caribeña. Pero también del cual tenemos un mal trago porque el último día, cuando nos quedaban 24 horas para tomar el avión de regreso a España, nos atracaron, con el subsiguiente problema al llevarse nuestros pasaportes: Policía (mejor no hablar, ya lo narraré, creo) y Consulado. Pero que resolvimos a tiempo para no perder el vuelo.

Sobrevolamos la isla en avioneta desde Santo Domingo a Punta Cana con escala en El Portillo (Samaná). Si a pie la isla impresiona, desde el aire aún más. Verde como no había visto nunca, vegetación por todos lados, se nota que el clima hace crecer con exuberancia las plantas. En nuestra estancia en Punta Cana vagueamos, pero un día nos fuimos de excursión a la isla Saona en catamarán. Creo que de lo mejor del viaje. Paramos con el catamarán en medio del mar a unos 300 metros de la costa en Las Piscinas, un banco de arena donde el agua no cubre y vimos (y tocamos) estrellas marinas enormes) por cierto, no os lo he dicho, pero el agua estaba a 29º-30º centígrados, vamos que jamás te daba la sensación de me están clavando cuchillos en el cuerpo que caracterizan a las playas atlánticas y mediterraneas que suelo ir en nuestra península Ibérica.

A Puerto Plata también fuimos en avioneta, este fue menos espectacular porque salimos al anochecer, entonces vimos poco paisaje, aún así, muy confortable, mejor que el larguísimo trayecto que hubiera sido ir en autobús. Allá nos recibió Sarah con su amiga Melody, y aún no podía creerme que fuera verdad estar allí. Estábamos alojados en el mismo hotel que el resto de invitados que se tuvieron que desplazar para la boda, la mayoría venían de USA.

El primer día hicimos snorkeling en un arrecife en la playa de Sosúa, pena que nos robasen la cámara con las fotos en Santo Domingo. También aprendí un poco a jugar al Poker con Ken (el novio) y los demás amigos, mientras mi prima se iba con Sarah y las amigas de despedida de soltera. Comimos un plato típico dominicano, el Sancocho, que si tenéis la suerte de que os lo prepare la mamá de Fanny no os arrepentiréis de probarlo. Ah, también subimos en teleférico al Monte Isabel de Torres (800 metros), donde Sarah demostró su talento a la hora de negociar con los operadores turísticos (que querían cobrarnos el doble)

Por último, regresamos a Santo Domingo en autobús, que ríete de los autobuses Madrid-Sevilla, muy confortable. Me pasé el trayecto entero dormido. XDD Pena perder las fotos, porque algunas eran preciosas. Habrá que volver a ir.

jueves, julio 31, 2008

Me voy al caribe.


Las vacaciones, que nunca parecía que llegarían, han llegado. Primera quincena de agosto, en vuelo directo Madrid - Santo Domingo, a descubrir la República Dominicana me voy.

No me busquéis en los próximos doce días.

domingo, agosto 26, 2007

Se acaban las vacaciones...

Dicen que todo lo bueno se acaba, y en algún momento las vacaciones han de terminar y volver trabajar. De todas formas, casi que desde que empezó la jornada intensiva me siento de vacaciones. Tras meses volcado al 120% con el trabajo se acumulaba el cansancio pero este verano, no hemos parado, y lo hemos conseguido, desconexión 100%, hagamos recuento:

-Maese y yo seguimos buceando, y hemos salido todas las veces que ha sido posible y encima ya somos B2E. En proyecto está el buceo en Almería. Qué ganas tengo de ir allí. Aguas cristalinas!

-Hemos hecho incontables escapadas a muy diferentes playas. Diox, que hasta estoy moreno. Distintos lugares, distintos días, todos ellos, una maravilla.

-He salido a patinar todas las semanas. Sephyrot, a ver si Hestojarto se pone las pilas y puede acompañarnos los martes a las salidas de roller-skating. XDD

-He empezado a ir al gimnasio con Maese, y en menos de 2 meses ya se notan resultados :-D.

-La visita a la familia en la playa no podía faltar. Dos cumpleaños de sendos tíos celebrados a lo grande. La gran nadada a la boya de la playa, con un máximo histórico de participación familiar, y de la cual tengo fotos. (viva la cámara con carcasa subacuática).

-Una semana sólo en casa, con barbacoas incluidas. Buenísima la del pasado sábado. No veía tanta gente en mi casa a la vez, desde, buff, desde el año pasado, que también fue una gran barbacoa.

-Volvemos a tocar la guitarra. Espero organizarlo para este año tomar clases. StringKiller cuento contigo. ^^

-Y por supuesto enganchado a Star Trek Voyager y Death Note.

Un sin parar en el que pensaba que recogería el cuarto, pero no, sigue tanto o más caótico que cuando empezamos a tener tiempo libre. Su estado natural, vamos.

Bueno, esta semana tocará un poco de síndrome postvacacional, o no, porque la reentrada va a ser heavy y dudo que haya tiempo para la añoranza.

miércoles, mayo 09, 2007

Contando cosas pasadas...

No he escrito antes no porque no tenga nada que poner sino porque el poco tiempo libre que he tenido (y aun sigo teniendo, pero hoy estreno un hueco libre) no lo iba a dedicar a escribir en el blog, que aunque entretenido, no es el centro del universo, aún.

Así que damos un poco al reloj para atrás, y nos teletransportamos a Semana Santa, la semana en la que aprobeché para comprar mis patines, una pasada, ¿y con esto cuantos juguetes llevamos ya? buff ni idea. Todo por culpa de ver estrenando patines a Chay y Galv hace ni me acuerdo cuánto... pero ya se había plantado la semilla, además, existía posibilidad de ir muchas veces a patinar... si resulta que cada vez hay más gente alrededor mía que patinan. A día de hoy, empiezo a moverme un poco de espaldas con ellos, pero yo quiero grindar... aunque para eso mejor otros patines, que los nuevos son de paseo.

También en Semana Santa, salí de Andalucía, con Renis, y nos perdimos un rato en Zaragoza. Llovía y admiramos la impresionante crecida del Ebro.


Sara, nuestra anfitriona, nos cuidó muy bien. Estuvimos hospedados en su casa, también con sus padres, encantadores. Un auténtico personaje su padre, con el que podías estar oyendo historias todo el día, o la noche. Qué bromas gastaba, por suerte en el trabajo. xDD

Conocimos a los amigos de Sara, una gente muy enrollá, con la que comímos, salimos de marcha, jugamos a los bolos. Vamos como si fueran los nuestros. Así descubrimos una Zaragoza cercana y por supuesto las tablas de 40 chupitos y otras peculiaridades de la tierra.

Qué poco cuesta cambiar de aires, sobre todo cuando te lo ponen tan fácil. Sabíais que allí tienen calles que se llaman como peliculas de cine? Qué tal suena Vivo en Todo Sobre Mi Madre número 3. :-P

martes, abril 10, 2007

De viaje...

(texto escrito el 5 de abril de 2007, mientras iba en el tren destino Zaragoza)

Sentado, mirando a través de las ventanas, orientado en sentido contrario al de la marcha, contemplo el pasillo, y el movimiento de los objetos que pasamos me distrae de un repentino pensamiento, el paso de generación. El sentido que tiene el legado que heredamos.

Cómo de igual puede ser mi vida a la de mis ascendentes que, antes que yo, cruzaron Sierra Morena. Lo que debió significar para ellos y cómo me hace sentir cercano a sus vidas. Vinculado, como si estos mismos pensamientos ya hubieran tomado forma antes en sus cabezas. ¿Serían felices? ¿Por qué estarían viajando por estas tierras? ¿Estarían haciendo balance de su existencia como yo hago en este momento? Tal vez no se rayasen tanto. A lo mejor sus vidas eran más simples, o pudiera ser que yo sea el equivocado y mi vida es en verdad la simple comparada con las suyas.

¿Cuándo dejaron de ser niños para ser hombres? ¿Qué les hizo tomar el camino que tomaron y no otro? ¿De dónde sacaban la fuerza de voluntad para esforzarse en su día a día?

Tal vez su travesía les tomase días, a mi solo unas horas. Cuánto pesa el pensamiento.

martes, marzo 20, 2007

Almuñecar, 30 metros de profundidad.


Este finde Maese y yo fuimos a Almuñecar, iniciando parte del curso de B2E (Buzo Dos Estrellas) en el que estamos embarcados. La experiencia como siempre que salimos a bucear magnífica. Dar las gracias en especial a Oscar por no permitir que claudicásemos de la cena del sábado, realmente lo más memorable, y mira que las inmersiones fueron geniales, ni que decir de la primera vez que llegamos a 30 metros. Gracias tío.:-D

miércoles, febrero 28, 2007

Benalmádena, a media cuarta de tí y ni te veo.

Si la otra vez había poca visibilidad, en esta no había.


Dos Hermanas, 5:30 de la mañana, 28-F, suena el "despertador" (el móvil). En este orden: ducha, yogurt, tostada, maleta y coche. Recojo a Maese en su casa. Me hizo entrega de mi tarjeta FEDAS, por fin, tras mucho tiempo esperando, pude decir adiós al trozo de cartón que utilizaba provisionalmente. Y así, tempranito, a las 6:10, salíamos rumbo a Benalmádena (Málaga, Costa del Sol).

El trayecto se hizo rápido sin ningún tipo de problemas. Fue curiosa la niebla que encontramos en el camino, no llegaba a estar a la altura del suelo, de manera que a un metro por encima del coche unas nubes densas nos cubrían el cielo pero no el frente y por tanto teníamos visibilidad. Íbamos entre algodones de azúcar. En la radio Blind Guardian; al volante, yo; y durmiendo, Maese.

Llegamos al club de buceo con tiempo para tomarnos un desayuno y saludar a las caras conocidas y a las nuevas. El buen rollo es lo principal, y aquí hay para dar y regalar. :-)

Tras el desayuno, montamos nuestros respectivos equipos y los revisamos, después revisamos el del compañero. Ojo, eran las 9:30 de la mañana, hacía frío, y allí estábamos en bañador. Cuando empecé en esto no pensaba que fuera a ponerme en pleno Enero a bucear como ya hicimos la otra vez, y hoy estábamos repitiendo.

Al llegar a la zona de inmersión ya íbamos prevenidos, visibilidad poca. La otra vez también hubo poca, pero pudimos hacer una excursión más o menos vistosa a pesar de todo. En esta, como pronto descubrimos, la visibilidad era de medio metro en el mejor de los casos. Vistoso, imposible.

En la zona de inmersión, a medida que nos íbamos equipando, nos íbamos lanzando al agua y esperábamos a los demás en torno al cabo del ancla de la embarcación. Una vez agrupados, bajamos por el mismo de uno en uno, Yo iba el cuarto durante el descenso, y sólo veía al que iba inmediatamente delante mía, más allá, nadie, una cortina turbia de agua y arena, a veces la linterna de Oscar. La temperatura del agua era fresquita, 14º. Mis manos lo notaban, menos mal que llevaba guantes.

Llegamos al fondo, 18 metros de profundidad, y a pesar de la visibilidad, medio metro, puede que menos, ya que estábamos, haríamos un paseo, total, veíamos la aleta del delante, no?, entonces en marcha. De repente el ancla levó y dejó a su paso una enorme cortina de polvo oscuro como las tinieblas, que se cernió lenta e inexorablemente sobre nosotros. Visibilidad en ese momento, con suerte e imaginación, las manos delante de la cara. A pesar de esto, con total normalidad, empezamos nuestro invisible paseo por el fondo. Agua, arena, agua, arena, agua, piedra, arena, arena, agua, y al rato, 90 bares en la botella, vamos acabando la inmersión.

De vuelta en superficie, decidimos no hacer la segunda inmersión que teníamos programada. Por hoy ya ha sido suficiente. En tierra, endulzamos el equipo, recogemos el material, frutos secos y galletas a discreción, comentamos la experiencia y tomamos bebidas espirituosas varias.

Maese, como vamos con tiempo, nos saltamos lo de comer aquí y vamos derechos a casa, ya tomaremos algo en el camino. Esta vez, yo duermo.

martes, agosto 22, 2006

El finde en Tarifa...

Si dijera que me lo he pasado bien este fin de semana diría poco. El irnos de buceo ha sido genial. Maese se ha sacado su licencia B1E... yo, en cambio, por una indisposición náutica mía, mareo, no pude hacer la segunda inmersión del domingo, y por tanto estoy pendiente de realizarla para obtener la licencia. A pesar de este "inconveniente" la experiencia fue increíble. Estar bajo el agua, en el mar, con la corriente, los peces, las rocas... y eso que lo que yo hice fue poco en comparación con la inmersión que me perdí, a ver si Maese se anima y la describe en un comentario, bajaron a unas calderas de un barco hundido.

Llegamos el sábado a las 16:00, allí en el lado mediterráneo, hicimos la primera toma de contacto con el mar. Con todo el equipo, que pesa un huevo, bajamos a la playa y caminamos, no sin peligro, por las resbaladazas rocas. Maese por poco se nos "mata", pero sus hábiles reflejos nos salvaron de un disgusto, yo también me caí pero con menos espectacularidad. XDD Ejercicios entre unos 3-4 metros de profundidad. Lo habitual, uso de los reguladores, vaciado de máscara, flotabilidad, y por último un mini paseo de vuelta a la playa, lo mejor.

Luego tomamos posesión del apartamento donde nos alojábamos el grupo. Mientras uno se iba duchando, los demás tomábamos cervezas y patatas fritas. Una vez vestidos, nos fuimos a cenar y luego juerga. La primera copa sí estuvimos todos, pero ya a la segunda nos quedamos los que menos cansados estábamos: Pepe (el instructor), Maese, JM (con el que hicimos el viaje de ida y vuelta) y yo. Me gustó mucho el ambiente, y en especial una chica a la que (con la inestimable ayuda del instructor) me presenté... pero no pasó nada... pero fue divertida la charla, resultó ser también submarinista.

La primera inmersión del domingo fue accidentada, primera vez desde barca, algo confusos por la presencia de corriente, nada que ver con el sábado, y también más profundidad. Que chulo tirarse por la borda como en las pelis, sentado y hacia atrás. XDD Una pena que a mitad de inmersión, cuando estábamos empezando a estar acostumbrados al entorno, abortásemos porque JM se agobió al tener problemas con su máscara y entrarle constantemente agua... y acompañándole subió un instructor y como no podíamos estar en el fondo con un solo instructor, todos para arriba.

Una vez arriba, en el barco cambiando las botellas, yo me encontraba muy mal. Me mareé a lo bestia, y el resto ya lo conté más arriba.

El próximo domingo volveré a bucear, y es posible que no solo haga la inmersión que me falta, sino que además haga una más de recreo, no hay mal que por bien no venga. En principio no tenía planeado el bucear, pero la licencia me la saco, que cuando vayamos a Japón yo buceo seguro.

Nota mental: echar biodramina.